
No, no me refiero al de tú madre. Me refiero al primer pecho que tocas a una chica. No se si para una chica también será una gran sensación la primera vez que le tocan un pecho, pero para un chico es una experiencia maravillosa. Maravillosa con todas las letras.
No recuerdo exactamente la frase pero si recuerdo que se la escuché o mejor dicho, se la leí a Steven Tyler líder de Aerosmith. Decía más o menos así: "la primera vez que tocas el pecho de una chica es la mejor sensación que puede experimentar un hombre". Y bueno, no puedo más que aplaudir pues estoy completamente de acuerdo.
Yo soy de pueblo, de un pueblecito del norte. No es como vivir en una gran ciudad en cuanto a sexo se refiere. No tienes las mismas oportunidades. La gente tiene otra mentalidad, llámala más cerrada. Y las chicas eran ante todo difíciles. También es cierto que ahora todo ha cambiado mucho, supongo que ahora un chaval de quince años tocará una teta como quién toca una mano. Pero en mi época, hace 18 años no era tan sencillo.
Ante todo me alegro de que mi primer pecho fuese también el de mi primer amor. El de la chica de la que hablo en mi segunda entrada. Llevábamos saliendo seis meses, y hasta entonces nos habíamos metido mano, nos tocábamos pero de manera muy sutil... muy inocente. Teníamos 16 años.
También debo decir que mis padres me educaron siempre desde el respeto, y tenía muy inculcado en mi ADN que a una chica hay que respetarla y nunca, jamás, forzarla. Eso lo he llevado conmigo siempre, hasta hoy. Por eso tocarle un pecho era como una gran aventura... En fin, que era un pardillo, pero es lo que hay y tampoco me arrepiento, ahora me recuerdo con cariño.
Estábamos en una discoteca, una discoteca a donde íbamos todos los jóvenes de la zona. Nada que ver con las discotecas de la ruta del bakalao de Valencia y ni nada por el estilo. No abundaban las drogas, quizá algún porro y eso si, alcohol en grandes cantidades. Nos estábamos besando sentados en un sofá de una sala interior de la disco. Noté como ella estaba predispuesta a algo más que lo de siempre. Ella iba "contenta" y yo también. En un momento dado mientras nuestras lenguas se entrelazaban y no había manera humana de despegarlas deslicé mi mano sobre su pecho, por encima de la ropa. Otras veces, ella que era niña pija y creyente (y todas esas mierdas) me había apartado la mano. Pero no lo hizo en esta ocasión, al revés, con su mano apretó la mía contra el pecho. Entonces lo entendí, tenía permiso para ir un poco más lejos.
Metí mi mano por debajo de su camisa, torpe eso si, fui palpando su vientre, subiendo con cuidado y hasta diría que con miedo. Llegué a su sujetador, comencé a acariciarla por encima. Hasta que con mis dedos se lo bajé un poquito y noté su pezón. Pezón firme desde luego, no se si por la excitación o porque hacía un frío del carajo allí dentro. Ella cada vez me besaba con más pasión, señal de que todo iba bien y podía ir mejor. Bajé por completo el sujetador y llegó ese ansiado, maravilloso e irrepetible momento: mi mano agarró y cubrió su pecho.
Nunca antes había tocado ninguno y fue como si de repente estuviese dentro de una película. Como si ese sueño que había tenido durante tanto tiempo se hiciese realidad, y así era. Su pecho era perfecto. Caliente, suave, blandito pero firme. Un pecho de 16 años. Mi corazón latía a 500 pulsaciones por minuto como mínimo. El de ella también. Agarré ese pecho como si fuese mío, como si me lo hubiese regalado para llevármelo a casa.
Fue uno de mis primeros sueños hechos realidad. Ahora me recuerdo pardillo e ignorante, pero inocente y buen chico. Solo fue un pecho, pero sabe dios que en la puta vida he vuelto a sentir aquello al tocar uno. Fue uno de los mejores días de mi vida.
Tocar un pecho de mujer por primera vez es una de las experiencias que cualquier hombre recordará siempre con el máximo cariño.
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