Como todo hombre sabe, da igual los años que tengas, siempre te vas a sentir como cuando eras un adolescente. Unos lo disimularán mejor, otros directamente lo negarán, pero en el fondo todos somos ese chico de 15 años que comenzó a descubrir el mundo y la vida.
Y creo que tanto hombres como mujeres todos estaremos de acuerdo en que no hay nada como el primer amor. La primera vez que salta la chispa, que sientes "algo" por otra persona. Es esa tontería que te entra en el cuerpo y no te deja en paz. Es un rumor en el estómago que palpita y notas como se apodera de ti.
Recuerdo perfectamente a mi primer amor (no confundir con el primer beso). Antes de enamorarme a los 16 años tuve varios "rolletes", pero eran simples lengüetazos directos a la campanilla sin más sentimiento que el de probar como era eso de besar a una chica y aún más importante contárselo luego a tus amigos, sobre todo a los que no se habían estrenado.
Pero hablo del primer amor. La primera chica que me volvió loco. La que por primera vez me hizo enloquecer hasta el punto de solo pensar en ella las 24 horas del día. ¿Sabéis a que me refiero? Puede que lo tengáis bien enterrado en vuestro adulto cerebro, pero os aseguro que si escarbáis un poco lo encontraréis sin problema.
Oh ese amor. Ese primer amor. Es platónico, es abrumador, de repente no eres tú, no controlas, sientes que te controla tú corazón y no tú cerebro. Es maravilloso.
El primer beso con esa chica es inolvidable. Es como lo de las torres gemelas, siempre recordarás donde estabas y que hacías en ese justo momento. Yo lo recuerdo perfectamente, dirigiéndome a una fiesta con ella, sabiendo que le gustaba. Íbamos a pie, nos detuvimos en el camino y nos besamos. No se cuanto duró, pero para mi fue felizmente eterno.
Esa sensación, ese segundo antes de besar sus labios, cuando sabes que ella te va a besar con las mismas ganas que tú a ella... ese segundo antes de rozar su boca es lo más parecido a estar en el puto paraíso. Es una sensación que todo ser humano debería experimentar alguna vez en su vida. Solo por eso la vida merece la pena.
Y quién no lo sienta así es un completo desgraciado.
Y ahora es cuando alguien debería decir: "pero que mierda estás escribiendo?? es que no has visto el título de tu blog??? esto es una puta mierda!!!"
Cierto, es así, pero poco a poco. En este lugar vamos a descubrir como un chaval adolescente enamorado se convierte con los años en un empotrador, eso si, con sentimientos...